¿Y SI EL PROBLEMA NO FUERA SOLAMENTE CUÁNTAS CALORÍAS COMEMOS, SINO QUÉ COMIDA NOS LAS APORTA? 🤔
Durante años hemos reducido el problema del peso corporal a una sencilla ecuación:
«Come menos y muévete más».
Pero la ciencia está mostrando que la historia es bastante más compleja.
En 2019, un experimento realizado por investigadores del NIH y publicado en Cell Metabolism puso frente a frente una dieta ultraprocesada y otra basada en alimentos mínimamente procesados.
Las dietas fueron diseñadas para ser similares en calorías ofrecidas, proteínas, grasas, carbohidratos, azúcares, fibra y densidad energética.
Los participantes podían comer libremente.
¿El resultado?
🍔 Con la dieta ultraprocesada consumieron, en promedio, unas 500 calorías más por día.
🥗 Con la dieta mínimamente procesada comieron menos espontáneamente.
Durante las dos semanas de dieta ultraprocesada aumentaron alrededor de 0,9 kg, mientras que durante las dos semanas de alimentos mínimamente procesados perdieron aproximadamente 0,9 kg.
Y esto no quedó como una curiosidad aislada.
En 2024, una revisión paraguas publicada en The BMJ analizó 45 asociaciones procedentes de metaanálisis que, en conjunto, incluían casi 9,9 millones de participantes.
Los investigadores encontraron que una mayor exposición a ultraprocesados estaba asociada con un mayor riesgo de numerosos problemas de salud, especialmente relacionados con la salud cardiometabólica y la mortalidad. La evidencia fue particularmente consistente para algunos resultados, entre ellos diabetes tipo 2 y mortalidad cardiovascular.
Entonces, quizá haya llegado el momento de dejar de preguntarnos solamente:
«¿Cuántas calorías tiene?»
Y empezar a preguntar también:
«¿Qué clase de alimento estoy comiendo?»
Porque una cosa es comer un alimento entero, reconocible y mínimamente procesado.
Y otra muy diferente es consumir productos formulados industrialmente para ser extremadamente palatables, fáciles de comer y muy convenientes.
No hace falta demonizar la comida.
No hace falta vivir contando calorías.
Y tampoco hace falta esperar a que aparezca una enfermedad para empezar a mejorar la alimentación.
Hay una medida mucho más sencilla:
🌿 Comer alimentos reales.
🥦 Más verduras.
🍎 Más frutas.
🫘 Más legumbres.
🥜 Más frutos secos y semillas.
🌾 Más alimentos integrales.
🍲 Y menos productos ultraprocesados. ¡O nada de alimentos ultraprocesados!
Porque cuando la alimentación recupera su forma más natural, la comida vuelve a ser alimento y deja de ser simplemente un producto diseñado para venderse.
¿Has notado la diferencia?
Que estés bien.
::: Pablo de la Iglesia
www.poreldespertar.com / www.pablodelai.com
*Fuentes: Hall KD et al. Cell Metabolism, 2019; Lane MM et al. BMJ, 2024.*